Beneficio y caja no son lo mismo. Puedes tener un trimestre excelente en el papel y no llegar a pagar la nómina. La tesorería se gestiona mirando fechas, no solo importes.
La previsión de tesorería
Es una tabla con las entradas y salidas de dinero previstas, semana a semana o mes a mes. Con 8–13 semanas de horizonte suele ser suficiente para anticipar tensiones.
- Cobros previstos por factura y fecha real de vencimiento.
- Pagos a proveedores, nóminas, impuestos y cuotas.
- Saldo inicial y saldo proyectado al final de cada periodo.
- Escenario optimista y escenario realista.
Ejemplo: si en noviembre tienes que pagar 6.000€ de IVA y tus cobros llegan en diciembre, necesitas saberlo en octubre, no el día 19.
El colchón de seguridad
Ten siempre una reserva equivalente a varios meses de gastos fijos. No es dinero parado: es lo que evita financiar urgencias con tarjetas o créditos caros. Sepáralo de la cuenta operativa para no gastarlo sin darte cuenta.
Separa las cuentas
- Cuenta operativa para cobros y pagos del día a día.
- Cuenta de impuestos: aparta el IVA y el IRPF/IS cuando facturas.
- Cuenta de reserva: colchón de seguridad.
- Nunca mezcles gastos personales con los del negocio.
Acelerar cobros y ordenar pagos
- Factura el mismo día de la entrega.
- Pide anticipos en proyectos grandes.
- Negocia plazos de pago con proveedores, no solo con clientes.
- Agrupa pagos para tener visión semanal.
- Revisa el periodo medio de cobro cada mes.
Señales de alerta
- Pagas impuestos con el dinero de las nóminas.
- Retrasas pagos a proveedores de forma recurrente.
- Usas descubiertos o tarjetas para gastos corrientes.
- No sabes cuánto vas a cobrar el mes que viene.
- El saldo baja mientras las ventas suben.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto reviso la tesorería?
Una vez a la semana para el corto plazo y una vez al mes para la visión global.
¿Qué hago si preveo un déficit?
Anticípalo: negocia plazos, acelera cobros, retrasa inversiones no críticas o busca financiación antes de que sea urgente.
¿Necesito un CFO?
No al principio. Con una previsión sencilla y disciplina mensual puedes controlarlo; si creces, plantéate apoyo externo.