La mayoría de autónomos pone precios mirando a la competencia. Es el camino rápido a competir por precio y a trabajar el doble para ganar lo mismo. El punto de partida correcto es tu estructura de costes.
Paso 1: calcula tu coste real
- Cuota de autónomos y seguros.
- Software, material y formación.
- Alquiler, suministros y desplazamientos.
- Impuestos y gestoría.
- Días no facturables: vacaciones, enfermedad, administración.
De 365 días, no todos son facturables. Con 220 días reales de trabajo y 6 horas facturables al día tienes 1.320 horas al año. Ese es el denominador de tu tarifa.
Ejemplo: si necesitas 30.000€ netos al año y tienes 1.320 horas, cada hora debe aportar al menos 22,7€ antes de impuestos y gastos.
IVA e IRPF no son tu dinero
El IVA que cobras no es ingreso tuyo: lo ingresas a Hacienda. La retención de IRPF tampoco. Presupuesta siempre sobre la base imponible y aparta el IVA en una cuenta separada.
Paso 2: ajusta al valor, no solo al tiempo
- Un trabajo que ahorra 10 horas al cliente vale más que las horas que tardas tú.
- La urgencia, la especialización y el riesgo se cobran.
- No todos los clientes ni proyectos valen lo mismo.
- Ofrece paquetes cerrados para evitar regateo por hora.
Cuándo subir tarifas
- Llevas meses al 100% y rechazas trabajo.
- Tu coste por hora real ha subido.
- Has añadido experiencia o especialización.
- El cliente obtiene resultados medibles.
Sube con aviso y por tramos. Perder un cliente mal pagado suele ser una mejora, no una tragedia.
Errores habituales
- Copiar el precio del más barato.
- No incluir IVA en el presupuesto y llevarse la sorpresa.
- Regalar revisiones infinitas sin límite.
- No cobrar anticipos.
- Revisar precios solo cuando ya no llega el dinero.
Preguntas frecuentes
¿Cobro por horas o por proyecto?
Por proyecto si puedes estimar bien el alcance; por horas si el alcance es cambiante. Muchos autónomos combinan ambos.
¿Debo igualar el precio de la competencia?
No. Si compites solo por precio, tu margen desaparece. Diferénciate por especialización, rapidez o resultado.
¿Cómo presento el precio al cliente?
Con base imponible, IVA y total desglosados. Y con el alcance por escrito: qué incluye y qué no.