Cortar, teñir y peinar son servicios con IVA general, y la venta de champú o cera sigue la misma regla. Lo que cambia es cómo documentas cada cobro y cómo lo sumas al cerrar el trimestre. Sin un criterio claro, el salón acaba pagando de más o regularizando con prisa en el último día.
El error típico no es fiscal, es de orden: mezclar la caja del día con el banco y olvidar los tickets de productos. Aquí tienes cómo fijar precios, qué tipo aplicar y qué revisar antes de presentar el modelo trimestral. Cuatro pasos y una carpeta bien ordenada bastan.
IVA en servicios y productos
Los servicios de peluquería, estética y barbería tributan al tipo general del 21 por ciento. La venta de productos al cliente también, aunque los compres a un proveedor con otro tipo. No hay excepción por vender poco ni por atender solo a particulares en el salón.
Si mezclas producto y servicio en un mismo precio, el tratamiento fiscal depende de qué pesa más en el conjunto. Lo prudente es desglosar en la factura: una línea de corte y otra de producto. El cliente lo entiende y tú cuadras mejor cada cierre del día.
Un precio redondo de 20 euros sin IVA se convierte en 24,20 con IVA. Decide si trabajas con IVA incluido en el cartel y déjalo escrito.
Precios con y sin IVA
El cartel del salón suele mostrar el precio final. Para calcular tu base, divide entre 1,21 y redondea al céntimo. Ese resultado es el que declaras; el resto es IVA que no es tuyo y no deberías usar como caja para pagar tintes.
Revisa la lista cada temporada. Subir un servicio un euro sin tocar el IVA cambia tu margen real, sobre todo si los productos suben. Haz la cuenta con el coste del tinte y con el tiempo de trabajo, no solo con la sensación de que hay demanda.
Personal, convenio y costes reales
Si tienes empleados, el convenio de peluquerías marca categorías, pluses y jornada anual. El coste real incluye salario bruto, cotización a tu cargo y horas extra. Ese coste va antes que el beneficio, no después de repartir la caja del mes.
Los profesionales que colaboran en el salón por cuenta propia deben facturar y tener alta. Un acuerdo verbal se convierte en problema en una inspección o en una baja. Pide factura y guarda el contrato firmado con las condiciones acordadas.
- Contrato y alta antes del primer día.
- Registro de jornada al día.
- Formación en prevención documentada.
- Nóminas y seguros sociales archivados.
Control de caja diaria
El cierre de caja no es un trámite contable, es tu único control real. Anota cobros en efectivo, tarjeta y bizum por separado. Cuadra al final del día y no al final del mes, cuando ya no recuerdas qué servicio quedó pendiente de cobro.
Los tickets simplificados valen para ventas al público, pero deben numerarse en serie y conservarse. Si emites factura completa, no dupliques el ingreso en la contabilidad. Un descuadre de caja repetido llama la atención y cuesta explicarlo después. Una caja que no cuadra dos días seguidos es una señal, no una casualidad.
Preguntas frecuentes
¿La peluquería tiene IVA reducido?
No. Los servicios de peluquería y estética tributan al tipo general. Solo cambia si vendes un producto con tipo distinto, y entonces debes desglosarlo en la factura. Confirma tu caso concreto con tu asesor.
¿Puedo estar en módulos siendo peluquera?
El régimen simplificado y la estimación objetiva tienen requisitos y actividades excluidas que cambian con los años. Comprueba si tu epígrafe sigue admitido y si cumples los límites antes de renunciar o continuar.
¿Cómo declaro las propinas?
Las propinas entregadas por el cliente forman parte del precio del servicio salvo que el titular las reparta como liberalidad. Lo práctico es incluirlas en la base y no llevarlas en efectivo fuera de caja.