En una oficina de farmacia, una parte importante del surtido tiene precio regulado y margen fijado. No puedes competir bajando el precio del medicamento financiado. La rentabilidad se juega en parafarmacia, servicio y control de compras. El mostrador no perdona: si el margen no se mide, no se corrige.
Este artículo repasa cómo leer el margen por familia, qué IVA lleva cada línea, cómo conciliar la facturación de recetas, qué supone una guardia y cómo controlar existencias y caducidades sin maquillar el resultado. Sin esos datos, el cierre anual se convierte en una explicación difícil de sostener.
Margen regulado, precio y rentabilidad
En oficina de farmacia buena parte del precio está intervenido y el margen se fija por tramos. Eso deja poco espacio para competir por precio en el medicamento financiado. La palanca real está en la parafarmacia, en el servicio y en comprar mejor cada semana. Con precios fijados, la gestión diaria decide el resultado.
Calcula el margen por familia, no el global. Una media sana puede esconder una sección que pierde dinero y otra que sostiene la caja. Revisa cada trimestre con datos de venta y de coste real, no con la impresión del mostrador.
IVA de medicamentos y parafarmacia
Los medicamentos de uso humano suelen llevar tipo reducido, y algunos productos sanitarios también. La cosmética y ciertos complementos van a tipo general. La caja mezcla tipos a diario: configura el TPV por producto y revisa las novedades. Un cambio de proveedor puede cambiar la referencia y el tipo.
Un error de tipo en un artículo de rotación alta genera un descuadre grande en la liquidación trimestral. Haz una revisión anual del catálogo, sobre todo después de cambios de clasificación o de laboratorio. Compara el tipo del TPV con el de la factura del proveedor cada trimestre.
Recetas y facturación al sistema público
La facturación de recetas al sistema público sigue un circuito propio, con validación, agrupación y plazos. Los importes se cobran después y conviene conciliar cada liquidación con lo dispensado. Un descuadre aquí no se arregla en caja. Lleva un control de diferencias y revísalo antes de cada liquidación.
Guarda las recetas y los justificantes según el plazo que exija tu comunidad. En una comprobación, la trazabilidad entre receta, dispensación y cobro es lo primero que se mira. Sin esa cadena documental, cualquier ajuste parece un error sin explicación.
Guardias y servicios de urgencia
Las guardias obligan a abrir cuando el resto duerme y a mantener un stock mínimo disponible. Su retribución, cuando existe, llega por vías distintas según la comunidad. Anota horas, servicios y compensaciones para cuadrar el año. Esa hoja explica por qué un mes cierra distinto al anterior.
Si compartes guardia con otra farmacia, deja por escrito el reparto de gastos y de ingresos. Los acuerdos verbales entre compañeros funcionan hasta que cambia el titular y aparece la discusión. Escríbelo el mismo día que acordáis el reparto y firma una copia.
Existencias, caducidades y mermas
El stock inmovilizado es dinero parado y la caducidad es dinero perdido. Revisa rotación por referencia y ajusta las compras a la demanda real, no a las ofertas del mayorista. La compra por volumen solo compensa si se vende. Mira las referencias sin movimiento en los últimos seis meses.
Registra las mermas por caducidad con fecha y valor. Sirven para ajustar compras y para explicar la diferencia entre compras y ventas en una revisión, sin tener que improvisar una justificación. Una merma anotada deja de ser un misterio y pasa a ser una decisión.
Preguntas frecuentes
¿Puedo fijar libremente el precio de los medicamentos?
No en los financiados por el sistema público, donde el precio y el margen están regulados. En parafarmacia y productos libres tienes más margen de decisión. Conoce qué parte de tu surtido es libre antes de montar promociones.
¿Cómo afectan las caducidades a mi resultado?
Son una merma: producto que compras, no vendes y retiras. Debe registrarse con fecha y valor para ajustar existencias y explicar la diferencia con las ventas. Ignorarlas maquilla el margen y complica el cierre.
¿La facturación de recetas lleva IVA?
La dispensación con cargo al sistema público se factura por los importes que fija la normativa, con el tratamiento de IVA que corresponda al producto. La clave está en conciliar la liquidación con lo dispensado y guardar la documentación.