Descuentos y promociones sin destruir margen

Un descuento del 10% no cuesta un 10%: cuesta una parte mucho mayor de tu beneficio. Antes de rebajar, calcula cuánto volumen necesitas para compensarlo.

• 7 min de lectura • Pymes

El descuento es la herramienta comercial más usada y la peor medida. Se concede para cerrar una venta y se olvida que sale del beneficio, no de la facturación. Usado con criterio sirve para ganar volumen o liquidez; usado por inercia, enseña al cliente a no pagar nunca el precio de tarifa.

Lo que cuesta de verdad un descuento

Con un margen del 20%, un descuento del 10% deja el margen en la mitad. Para ganar lo mismo que antes necesitas vender el doble de unidades, con el doble de trabajo, de stock y de riesgo de cobro. Casi ningún descuento improvisado supera esa prueba.

Haz el cálculo antes de responder a un cliente: multiplica el descuento por la unidad de venta y divídelo por el margen que queda. Ese es el aumento de volumen necesario para no perder dinero. Si no lo puedes conseguir, el descuento es una donación.

Y hay un coste que no aparece en la cuenta: el descuento que das hoy se convierte en la referencia de mañana. El cliente que compró con un 15% esperará ese 15% en la siguiente operación, y si no lo recibe, pedirá explicaciones. Por eso conviene presentarlo siempre como una excepción con motivo, no como una forma normal de comprar.

Ejemplo: vendes a 100€ con 80€ de coste. Margen: 20€. Si descuentas un 10%, vendes a 90€ y ganas 10€. Necesitas el doble de pedidos para mantener el mismo beneficio.

Tipos de descuento y para qué sirve cada uno

  • Por volumen: premia compras mayores; tiene sentido si reduce tu coste unitario.
  • Pronto pago: mejora tesorería; suele compensar más que el precio.
  • Promocional y temporal: para lanzar o liquidar, con fecha de fin clara.
  • Fidelidad o recurrencia: premia permanencia, no la primera compra.
  • Comercial puntual: para cerrar una operación concreta, nunca como norma.

Cada tipo responde a un objetivo distinto. Si no sabes qué quieres conseguir (volumen, caja, prueba, liquidación), no uses descuento: usa otra palanca, como plazo, servicio o entrega.

Mide cada acción por separado. Anota cuántos pedidos entran con descuento, qué margen dejan y cuántos de esos clientes repiten sin él. Sin esos tres datos, la próxima promoción se decide igual que la anterior: por intuición.

Condiciones: el descuento necesita reglas

Un descuento sin condiciones se convierte en el precio nuevo. Escribe siempre el motivo, el importe, la duración y qué contrapartida pides. Y deja claro si aplica a nuevos pedidos o también a los ya comprometidos.

  • Fecha de inicio y fin, sin prórrogas automáticas.
  • Volumen mínimo o compromiso de compra por escrito.
  • Productos y canales incluidos; el resto fuera.
  • Forma de pago y plazo, que no empeoren con el descuento.
  • Quién autoriza la excepción y con qué límite.

Cuándo no descontar

No descuentes si el cliente ya ha decidido comprar, si el problema es tu plazo de entrega o si el margen no lo soporta. Tampoco si el descuento lo va a pedir todo el mundo: en cuanto un cliente lo cuenta, se convierte en tarifa.

Antes de bajar el precio, prueba a quitar algo que cuesta poco y valoras mucho: una entrega más rápida, un informe, formación, un plazo de pago mejor. A veces el cliente no quería pagar menos, quería sentir que ganaba algo.

Si el cliente insiste y no hay contrapartida, plantéate si te interesa la venta. Un pedido con margen cero o negativo consume caja, tiempo y capacidad que podrías dedicar a otro cliente. Decir que no a tiempo también es una decisión comercial.

Errores que destruyen margen

  • Descontar por defecto en cuanto el cliente duda.
  • Prorrogar promociones porque funcionaron.
  • Acumular descuentos sin límite ni autorización.
  • Bajar el precio y mantener el mismo nivel de servicio.
  • No medir si la promoción ha traído clientes que repiten.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto descuento puedo dar como máximo?

El que deje margen positivo después de costes variables. Como referencia, no superes la mitad de tu margen bruto sin una contrapartida clara.

¿Es mejor descuento o regalo?

El regalo suele costarte menos que el descuento y se percibe igual o mejor. Un servicio extra puede valer 50€ para el cliente y costarte 10€.

¿Cómo quito un descuento que ya di?

Con aviso, fecha y una explicación concreta. Si el cliente es recurrente, escalónalo en dos revisiones para no romper la relación de golpe.

Mira qué margen te deja cada venta

Pochit registra descuentos, ingresos y gastos para que sepas qué queda. 1 mes gratis; después, 10€/mes.

Empezar 1 mes gratis

Última actualización: 26 de abril, 2026

Documenta cada descuento: motivo, importe, duración y contrapartida.