Montas una cocina sobre ruedas y de golpe dependes de licencias que cambian de un municipio a otro, de un vehículo que también usas para tu vida diaria y de una temporada de ferias que no perdona. El atractivo del food truck es la libertad de moverse, pero esa misma movilidad complica el control: cada plaza puede exigir papeles distintos y cada evento un gasto que se escapa.
Aquí tienes una guía de los tres frentes que más quebraderos dan: el permiso para instalaros y vender, el IVA aplicable a lo que sirves y los gastos del vehículo y del equipo humano en ruta. Verás cómo separar el uso profesional del personal, qué documentar de cada evento y cómo plantear la contratación de ayudantes sin improvisar. Son criterios generales; confirma siempre la ordenanza de tu ayuntamiento.
Licencia municipal y ubicación del food truck
No existe una licencia única para vender en la calle. Cada ayuntamiento regula dónde, cuándo y con qué requisitos puede instalarse un food truck, y suele pedir documentación propia: alta de actividad, seguro, control sanitario y a veces una autorización para ocupar la vía pública. Comprueba la ordenanza antes de apuntarte a un evento y guarda copia de cada permiso por si te la piden.
En ferias y festivales, el organizador suele tramitar la autorización conjunta, pero eso no te libera de tener tus papeles en regla. Pide por escrito qué cubre la organización y qué asumes tú: tasas, limpieza, residuos, horarios de carga y descarga. Si vendes en varias localidades, ordena un expediente por municipio; así no confundes requisitos ni pierdes documentación.
- Pide la ordenanza vigente y confirma si permite venta sin consumo en el sitio.
- Guarda un expediente por municipio con seguro, sanidad y autorizaciones.
- Antes de pagar una tasa, comprueba qué incluye y qué te toca asumir.
Antes de firmar la inscripción en una feria, pide por escrito qué permisos cubre el organizador, porque la responsabilidad de la licencia sigue siendo tuya.
Vehículo, gasolina y gastos deducibles
Si usas la furgoneta también para viajes personales, la deducción no es automática. Con carácter general, solo puedes deducir la parte afecta a la actividad, y Hacienda mira con lupa los vehículos que pueden tener uso privado. Lleva un registro de desplazamientos con fecha, trayecto y motivo, y guarda las facturas de combustible, mantenimiento y seguro a tu nombre.
El gas también merece atención. Si cocinas con bombonas, anota cuántas consumes en cada servicio y conserva los tickets; si usas generador, separa el combustible del de la furgoneta. Un gasto pequeño repetido sin justificar suma y, en una comprobación, resulta difícil de defender. Fotografía los albaranes el mismo día y archívalos en una carpeta por mes; el papeleo del trimestre se resuelve después en minutos.
- Anota cada trayecto con fecha, motivo y kilómetros recorridos.
- Pide factura de combustible y guarda los tickets del gas.
- Si el vehículo tiene uso privado, calcula la parte afecta y documéntala.
Si compartes la furgoneta con tu vida personal, deja por escrito el criterio de reparto y aplícalo todo el año, no solo cuando toca declarar.
IVA en la venta y ayudantes en campaña
El IVA que aplicas depende del producto y del servicio. No tributa igual una ración elaborada que sirves para consumir allí que un producto envasado que se lleva el cliente, y también influye el tipo de establecimiento. Con carácter general, la venta de comidas preparadas para llevar y el servicio de restauración pueden tener tipos distintos. Revisa tu caso, porque un error repetido en cada ticket pesa mucho al final.
En campaña necesitas ayuda, y contratar a alguien solo para un fin de semana tiene reglas. Valora si te conviene un contrato temporal por circunstancias de la producción, un fijo discontinuo o incluso una colaboración con otro autónomo. Cada fórmula cambia obligaciones y costes. Antes de la feria, calcula el coste total del refuerzo y confirma con tu gestoría el encaje, sobre todo si repites varios eventos.
- Define por escrito el tipo de contrato y las horas de cada evento.
- Comprueba el tipo de IVA de cada producto antes de montar la carta.
- Suma el coste del ayudante al presupuesto de la feria, no después.
Antes de cada evento, calcula el coste real del ayudante con seguridad social incluida y decide si la feria sigue siendo rentable a ese precio.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un seguro específico para el food truck?
Con carácter general sí. Además del seguro obligatorio del vehículo, conviene contar con una póliza de responsabilidad civil que cubra la actividad de restauración y los daños a terceros en el puesto. Muchos ayuntamientos y organizadores la exigen para autorizar la instalación. Revisa las coberturas y confirma que incluyen intoxicaciones y trabajo en vía pública.
¿Puedo desgravar el coste de la reforma de la furgoneta?
Si la reforma es necesaria para la actividad y la furgoneta está afecta al negocio, el gasto puede ser deducible, a menudo como mejora amortizable en varios años. Guarda la factura a tu nombre y el detalle de la instalación. Si el vehículo tiene uso mixto, la deducción se limita a la parte profesional. Confirma el criterio con tu asesor antes de aplicar el gasto entero.
¿Qué pasa si vendo en un municipio donde no estoy dado de alta?
El alta en el censo de la actividad se presenta donde tengas el local o el domicilio desde el que gestionas el negocio, no en cada municipio donde vendas. Lo que sí cambia por localidad es la autorización municipal para ocupar la vía pública. Si vendes de forma habitual en otro territorio, revisa si debes comunicarlo. Confirma tu caso antes de ampliar plazas.