Amortización de ordenadores y software

Cómo se reparte el coste de ordenadores y programas, qué papel juegan las licencias, la libertad de amortización y los equipos de uso mixto.

• 8 min de lectura • Impuestos

Compras un portátil, pagas la suscripción de un programa de facturación y de pronto te preguntas si eso se resta entero este año o se reparte en varios ejercicios. La respuesta cambia según el tipo de elemento y su valor. Confundir gasto con inversión es una de las causas más habituales de ajustes en una revisión, y también de pagar de más.

Aquí verás cuándo un equipo se amortiza y en qué plazo aproximado, cómo encajan las licencias y el software, qué supone la libertad de amortización y cómo se tratan los equipos que mezclan uso profesional y personal. Con ese mapa podrás decidir con criterio qué llevas a gasto del ejercicio y qué repartes en varios años, sin inventar cifras ni plazos concretos.

Qué se amortiza y qué se gasta

Un ordenador no es un gasto corriente: es un elemento patrimonial que se incorpora a tu actividad y se desgasta con el uso. Por eso su coste no se resta de golpe, sino que se reparte en cuotas a lo largo de su vida útil. La suscripción mensual de un programa, en cambio, se consume dentro del periodo y se lleva a gasto directamente. Distinguir ambos casos ordena tu contabilidad.

La frontera no siempre es evidente. Un equipo barato puede tratarse como gasto si su valor y su uso lo justifican, mientras que un desembolso alto exige activarlo y repartirlo. Con carácter general, lo que importa es la naturaleza del bien y su duración, no solo el importe. Revisa tu caso con tu asesor antes de decidir, porque un criterio mal aplicado se corrige con ajustes.

  • Equipos informáticos que se activan y se reparten en cuotas anuales
  • Programas en suscripción que se consumen dentro del ejercicio
  • Licencias perpetuas que otorgan un derecho de uso duradero
  • Mejoras o ampliaciones que alargan la vida útil del equipo

Si el importe es bajo y el uso profesional está claro, plantea el gasto directo, pero documenta el criterio para poder justificarlo en una revisión.

Vida útil de equipos y licencias

La ley no fija un número mágico para cada aparato, sino que remite a tablas orientativas y a la naturaleza del bien. Un equipo informático suele tener una vida más corta que un mueble, y el software evoluciona aún más rápido. Aplicar un plazo razonable y coherente con el uso real del equipo es mucho más defendible que copiar el plazo de otro negocio.

Las licencias merecen un comentario aparte. Si pagas por un derecho de uso sin plazo definido, puede tener sentido activarlo; si pagas por un servicio que se renueva cada mes, encaja mejor como gasto. Lo importante es que el criterio sea estable y que la factura identifique qué estás comprando. Cambiar de criterio cada año complica la contabilidad y llama la atención.

  • Plazo razonable y coherente con el desgaste real del equipo
  • Facturas que identifiquen el bien y el derecho adquirido
  • Criterio estable que no cambie de un ejercicio a otro

Libertad de amortización y equipos híbridos

Existen supuestos en los que se permite acelerar la amortización de determinadas inversiones, pero son eso: supuestos con requisitos. No es una barra libre para restar cualquier compra, y suele exigir que el bien se afecte a la actividad y que se cumplan condiciones de tipo de inversión. Aplicarla sin cumplir los requisitos genera un ajuste desfavorable en la declaración.

El otro frente son los equipos de uso mixto. Si el mismo portátil sirve para tu trabajo y para el ocio familiar, la deducción no puede ser total: hay que separar la parte afecta a la actividad. Esa proporción debe ser razonable y sostenerse si te la piden. Documentar el criterio, con un porcentaje estable en el tiempo, evita discusiones y ajustes. La amortización hay que registrarla cada ejercicio hasta agotar la vida útil del equipo.

Guarda la factura a tu nombre con el desglose del bien y anota el porcentaje de uso profesional que aplicas cada año.

Preguntas frecuentes

¿Puedo deducir el ordenador entero el año que lo compro?

Con carácter general no, salvo que sea un importe reducido que puedas llevar a gasto o que encaje en un supuesto de amortización acelerada. Lo habitual es activarlo y repartir su coste en cuotas. Si lo tratas como gasto directo sin justificarlo, la corrección en una revisión puede salir caras.

¿Y el software, se amortiza o se lleva a gasto?

Si pagas una suscripción mensual, es gasto del ejercicio porque se consume mientras la usas. Si compras una licencia perpetua con un derecho de uso duradero, puede considerarse inversión y amortizarse. Mira el contrato: si dejas de pagar y pierdes el acceso, es servicio; si el derecho se mantiene, encaja como activo.

¿Qué pasa si uso el portátil también en casa?

Que solo puedes deducir la parte afecta a la actividad, incluido el IVA soportado. Esa proporción debe ser razonable, estable y explicable. No hace falta una fórmula matemática exacta, pero sí un criterio documentado. Si aplicas el cien por cien cuando hay uso privado evidente, el ajuste está casi garantizado.

Lleva tu facturación al día

Pochit guarda tus facturas y gastos para que no pierdas tiempo ni deducciones. Un mes gratis; después, 10€/mes (IVA incluido).

Empezar un mes gratis

Última actualización: 8 de julio, 2026

Información orientativa; revisa la normativa vigente y tu caso concreto.