La amortización fiscal convierte el desgaste de un activo en gasto deducible. Se aplica sobre el valor de adquisición, sin IVA si es deducible, y sigue un coeficiente máximo y un periodo máximo que fija la tabla oficial para cada tipo de elemento y de actividad.
El método no es libre del todo. Puedes elegir entre lineal, porcentaje constante sobre saldo pendiente o números dígitos, siempre que el sistema esté aprobado y se aplique de forma coherente. Cambiar de método a mitad de vida del activo no se hace por comodidad.
Qué dicen las tablas
Cada tipo de elemento tiene un coeficiente lineal máximo y un periodo máximo de amortización. La tabla agrupa por actividad y por clase de bien, y las cifras son orientativas: lo que vale es la tabla vigente y el uso real que das al activo.
Ejemplos habituales: mobiliario y enseres alrededor del diez por ciento anual, equipos informáticos en torno al veinticinco, maquinaria entre el ocho y el veinte según el caso. Son referencias, no dogmas: confirma el coeficiente del epígrafe concreto en la tabla vigente.
Métodos de amortización admitidos
El lineal reparte el mismo importe cada año y es el más habitual. El de porcentaje constante aplica un porcentaje fijo sobre el valor pendiente, con un coeficiente derivado del lineal. El de números dígitos reparte en proporción decreciente según los años de vida útil.
El método debe aplicarse a todos los activos del mismo tipo y mantenerse. No se cambia porque un año convenga más gasto. Y si el activo se usa solo parte del año, la cuota se prorratea por los días transcurridos desde la puesta en funcionamiento.
- Lineal: cuota constante durante la vida útil.
- Porcentaje constante sobre el valor pendiente.
- Números dígitos, con reparto decreciente.
Cuándo cabe la amortización acelerada
Las empresas de reducida dimensión pueden acelerar la amortización de elementos nuevos del inmovilizado material. El mecanismo multiplica la cuota lineal por un factor y adelanta el gasto sin cambiar el total deducido a lo largo de la vida del bien.
También existe la aceleración por turnos de trabajo, cuando el activo se usa más horas de lo normal. En ambos casos hay que documentar la causa: turnos, calendario y registros de uso. Sin prueba, la aceleración se rechaza en una comprobación.
Amortización contable y fiscal
La contabilidad amortiza según su propio criterio, que puede ser distinto del fiscal. Si la cuota contable es mayor, hay ajuste positivo; si el fisco permite más, ajuste negativo. El cuadro de amortizaciones es la pieza que une ambos mundos.
Ese cuadro debe recoger por activo: valor, fecha de alta, coeficiente aplicado, cuota de cada año y diferencia con la contabilidad. Al vender el bien, la diferencia acumulada se regulariza y puede liquidarse de golpe en el ejercicio de la venta.
Fallos que aparecen en las revisiones
Amortizar el terreno junto al edificio, olvidar el valor residual o aplicar un coeficiente superior al máximo de la tabla. También se ve amortizar un activo que nunca se puso en marcha, o hacerlo desde la fecha de la factura en lugar de la instalación.
Y el clásico: activos ya amortizados del todo que siguen generando cuota porque el software no se actualizó. Revisa el libro de inmovilizado antes del cierre de cada ejercicio. Un listado con la vida útil restante evita deducciones que ya no corresponden.
Antes del cierre, cruza el libro de inmovilizado con las facturas de compra y con las bajas de almacén. La mitad de los errores de amortización se detectan en ese cruce.
Preguntas frecuentes
¿Puedo amortizar un activo el mismo año que lo compro?
Solo si aplicas libertad de amortización o un régimen que lo permita. Con el método lineal, la cuota se prorratea por los días en que el activo estuvo disponible. Comprar en diciembre no da derecho a deducir doce meses de amortización.
¿Qué pasa si amortizo por encima del máximo?
El exceso no es deducible y se corrige con un ajuste positivo. En una comprobación, Hacienda recalcula la cuota y liquida la diferencia con intereses. Es un error fácil de arrastrar porque el software no avisa cuando te pasas del coeficiente.
¿La amortización acelerada exige algún requisito?
Sí. Debes ser una empresa de reducida dimensión y el activo debe ser nuevo y afecto a la actividad. Además, conviene documentar el uso intensivo cuando aceleras por turnos. Sin ese soporte, la ventaja se convierte en una regularización.