Un músico autónomo cobra por actuar, pero también por desplazarse, por ensayar y a veces por ceder derechos. Si todo eso se mete en la misma factura, el promotor paga y tú no sabes qué has cobrado realmente ni qué te queda por cobrar al final del ejercicio.
Este artículo ordena el presupuesto de una fecha, el IVA del espectáculo, la retención del promotor y el reparto con el resto de la banda. Son las cuatro decisiones que más dinero mueven a lo largo del año y las que peor se documentan en la mayoría de los grupos.
Qué incluye el caché y qué no
El caché es el precio de actuar, pero rara vez es todo. Sonido, transporte, alojamiento, ensayos y material pueden ir dentro o fuera. Si no lo separas en el presupuesto, acabas pagando de tu bolsillo cosas que el promotor debería cubrir sin discutir.
Antes de cerrar una fecha, envía un presupuesto con conceptos: actuación, desplazamiento, equipo técnico y dietas. El promotor sabrá qué contrata y tú tendrás prueba si luego discute el importe. Un mensaje con el desglose vale más que un acuerdo verbal.
- Presupuesta actuación, transporte y equipo por separado.
- Fija por escrito quién paga el sonido y el alojamiento.
- Guarda la confirmación de la fecha en un correo o contrato.
El IVA del espectáculo
La actuación en directo es un servicio y suele llevar IVA. El tipo depende del tipo de espectáculo y de quién contrata; ayuntamientos y entidades públicas pueden tener un trato distinto. No des por hecho que todo va al tipo general (orientativo).
Si actúas en un festival con entradas, el promotor factura al público y tú facturas al promotor. Cada uno declara su parte. Guarda el contrato y la factura para explicar la cadena si hay una comprobación o una reclamación de derechos.
Retención y contrato de actuación
El promotor suele practicar retención de IRPF sobre el caché cuando contrata a un profesional. Esa retención se descuenta del pago y la declaras en tu trimestre. Si no aparece en el contrato, pregúntalo antes de firmar y pide que se refleje.
El contrato de actuación debe incluir fecha, lugar, horario, caché, forma de pago y quién asume los gastos. Un correo con la fecha y el precio ya es un contrato, pero uno ordenado evita discusiones a las dos de la mañana y después.
No actúes sin confirmación escrita del caché y de los gastos incluidos. La palabra se olvida cuando llega el momento de facturar y el promotor cambia de criterio.
Giras, ensayos y gastos de desplazamiento
En gira, el vehículo, el combustible y el alojamiento son gastos de la actividad si están documentados y afectos. Guarda las facturas a tu nombre y anota el motivo del viaje. Un ticket de gasolinera sin contexto no cuenta como prueba de nada.
Los ensayos también cuestan: local, luz y horas. Si alquilas local con otros músicos, reparte el gasto con un criterio estable y guarda tu parte de la factura. Sin ese papel, el gasto es de todos y la deducción de nadie.
Derechos de autor y entidades de gestión
Los derechos de autor que reparte la entidad de gestión son un ingreso distinto de la actuación. Llegan con retención y con un calendario propio, y no siempre coinciden con el año en que tocaste. Ese desfase complica el cuadre si no lo anotas.
Registra cada liquidación con su periodo y su base. Si compones para otros, factura la cesión aparte y no la mezcles con el caché de la actuación. Así cada ingreso tiene su documento, su fecha y su IVA cuando toca.
Preguntas frecuentes
¿El caché lleva IVA?
La actuación es un servicio y con carácter general lleva IVA, aunque el tipo puede variar según el espectáculo y el contratante. Revisa cada fecha y confirma el criterio con tu asesor antes de presupuestar (orientativo).
¿Me retienen IRPF por actuar?
Cuando el promotor es una empresa o entidad que contrata tu actuación, suele practicar retención sobre el caché. Esa retención se resta del pago y se declara en tu trimestre. Compruébala en la factura y en el contrato.
¿Cómo reparto el caché con la banda?
Lo habitual es que cada miembro facture su parte o que uno facture el total y reparta con contratos internos. Fija el reparto por escrito antes de la fecha para evitar discusiones y problemas con Hacienda.