Una floristería trabaja con un producto que se marchita. Compras tallos el lunes, montas ramos el martes y el jueves una parte se ha perdido. Si esa pérdida no se registra, el beneficio que declaras no se parece al real. A eso se suma el IVA, que no es igual en todas las flores y plantas, y los encargos de bodas o funerales que se cobran antes de entregar.
Esta guía te ayuda a separar lo que es merma de lo que es mala gestión, a aplicar el tipo de IVA con criterio y a ordenar los encargos que se cobran por adelantado. También verás cómo preparar los picos de San Valentín, primavera o Todos los Santos sin que la caja se descontrole. Son criterios prácticos para que las cuentas reflejen lo que de verdad pasa en el mostrador.
El IVA de flores y plantas
No todas las flores tributan igual. Con carácter general, las flores y plantas vivas suelen tener un tipo reducido, mientras que los arreglos ya elaborados, los ramos montados o los complementos pueden tributar a otro tipo. El detalle cambia según el producto y la normativa vigente, así que conviene confirmarlo antes de configurar la caja.
El error habitual es aplicar un único tipo a todo lo que sale del mostrador. Eso descuadra las facturas y, si te revisan, obliga a corregir muchos tickets. Revisa con tu asesor qué tipo corresponde a cada familia de producto que vendes y deja la caja configurada por grupos. Evitarás dudas en el momento de cobrar y tendrás un criterio defendible.
- Separa en caja flores sueltas, plantas, ramos montados y complementos de regalo.
- Confirma con tu asesor el tipo aplicable a cada familia antes de vender.
- Revisa los tickets de temporadas pasadas para detectar errores repetidos.
Antes de configurar el programa de caja, dedica una tarde a clasificar tus productos por tipo de IVA y deja la lista pegada junto al mostrador.
Mermas reales y control de stock
La merma es la flor que se marchita, se rompe o no se vende. Es un gasto real de la floristería y debe quedar registrado, no escondido como si no existiera. Si la ignoras, tu margen parece mejor de lo que es y tomas decisiones de compra con datos falsos. Anota cada día lo que retiras y el motivo aproximado.
No todas las pérdidas se tratan igual. La flor que se estropea sin más suele ser gasto del periodo, mientras que el producto que sigues teniendo en el almacén forma parte de tus existencias. Esa distinción importa al cerrar el año. Pregunta a tu asesor cómo reflejarla y sé constante: una merma anotada a diario es mucho más creíble que una cifra estimada en diciembre.
- Anota cada día los tallos retirados y el motivo de la pérdida.
- Guarda las facturas de compra para justificar el volumen adquirido.
- Revisa la merma semanal para ajustar los pedidos al proveedor.
- No mezcles flores vendidas con flores destinadas a decoración propia.
Lleva un cuaderno de merma junto a la cámara frigorífica y apunta lo que tiras cada mañana: es el dato que más te ayudará a comprar mejor.
Encargos, señales y temporadas
Bodas, comuniones y funerales se cobran muchas veces antes de entregar el trabajo. Con carácter general, ese anticipo no se considera ingreso hasta que prestas el servicio, así que no lo mezcles con la caja diaria. Separa las señales en un registro aparte y anota la fecha de entrega. Al facturar, refleja el total y descuenta lo ya cobrado.
Las temporadas fuertes concentran la mayor parte de la facturación en pocos días. San Valentín, el Día de la Madre o Todos los Santos pueden disparar las ventas y también los errores: tickets sin emitir, pedidos sin anotar, compras de urgencia sin factura. Prepara la caja con antelación, refuerza el registro de pedidos y revisa al cierre de cada jornada que todo cuadre.
- Apunta cada pedido con fecha de entrega, importe y señal cobrada.
- Pide factura también en las compras de urgencia de temporada.
- Cierra caja cada día festivo para no acumular tickets sin registrar.
Antes de una fecha fuerte, imprime una hoja de pedidos con casillas para señal, entrega y cobro: en el mostrador saturado marca muy rápido.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de IVA se aplica a un ramo de flores?
Depende de cómo se venda. Con carácter general, las flores y plantas vivas suelen tributar a tipo reducido, pero un ramo ya montado puede seguir otro criterio según su composición y el producto que lo acompañe. No apliques un tipo único a todo el mostrador: confirma con tu asesor qué corresponde a cada familia y revisa tu caso.
¿Cómo reflejo la merma de flores en la contabilidad?
Anota a diario lo que retiras y consérvalo junto a las facturas de compra. La merma de producto que ya no puedes vender suele tratarse como gasto del periodo, mientras que el stock que permanece en el almacén forma parte de las existencias. Es un criterio que conviene confirmar con tu asesor y aplicar de forma constante.
¿Debo declarar la señal de una boda que aún no he entregado?
Con carácter general, el ingreso se imputa cuando prestas el servicio, no cuando cobras el anticipo, así que la señal no debería tratarse como facturación de ese trimestre. Lleva un registro separado de anticipos e identifica cada uno con su pedido. Revisa tu caso con tu asesor, porque el criterio puede variar según cómo factures.