En carpintería conviven dos negocios distintos: el mueble a medida y la instalación en obra. El IVA, el plazo y la garantía no se comportan igual en uno y en otro. Mezclarlos en la misma factura complica la defensa si hay una reclamación y confunde el margen real.
Añade anticipos, mermas de material y encargos que se cancelan a mitad. Con cuatro reglas claras, el taller deja de trabajar a ciegas y empieza a saber cuánto gana en cada trabajo. Ese dato es el que permite subir precios sin miedo. Sin ese cálculo, cada encargo parece rentable hasta que llega la factura del proveedor.
Presupuesto con materiales y horas
Desglosa siempre: metros de tablero, herrajes, barniz, horas de taller y horas de montaje. El cliente acepta mejor un precio explicado y tú detectas antes los trabajos que no compensan. Un precio global esconde el trabajo que te está costando dinero.
Incluye el plazo de entrega y qué pasa si el material llega tarde. La madera tiene tiempos de secado y de acabado; prometer una fecha imposible se paga en descuentos. Mejor un plazo realista que una disculpa cada semana. Un plazo que se cumple vale más que un descuento a destiempo.
IVA en mueble y en obra
Un mueble fabricado y entregado suele ir al tipo general. La instalación de armarios o puertas en una vivienda puede entrar en el tipo reducido si cumple los requisitos de reforma. El destino del trabajo manda más que el material empleado.
No apliques el tipo reducido porque el cliente sea un particular. Documenta el uso del inmueble y el alcance de la obra. Si hay duda razonable, consulta antes de facturar y guarda la respuesta por escrito en la carpeta del encargo.
Factura aparte la obra de la vivienda y el mobiliario suelto. Así el tipo aplicado se sostiene con el presupuesto y con la nota de destino.
Anticipos y pagos a cuenta
El anticipo es un cobro por adelantado. Devenga IVA cuando se cobra, y conviene reflejarlo en una factura de anticipo con su numeración. No lo dejes como un ingreso suelto en el banco sin justificante ni fecha. Tampoco aceptes pagos en efectivo sin recibo firmado.
Si el encargo se cancela, la devolución depende de lo pactado y del trabajo ya hecho. Escribe la cláusula antes de cobrar, no después del conflicto. En encargos a medida, la señal suele compensar el material ya comprado. La buena relación no sustituye al documento.
Stock, mermas y garantía
La madera se estropea, se corta mal y se queda corta. Controla las mermas por trabajo y valóralas en el presupuesto. Un taller que no mide la merma trabaja gratis una parte del mes y no lo sabe hasta el cierre.
La garantía del mueble a medida debe recoger el uso previsto y el mantenimiento. Los defectos de fabricación no son lo mismo que la humedad de una casa sin calefacción. Deja claro qué cubre cada cosa antes de entregar el trabajo.
- Recuento de tableros al cerrar el mes.
- Parte de incidencias por encargo.
- Ficha de material y acabado entregada.
- Condiciones de garantía por escrito.
Preguntas frecuentes
¿El IVA de un mueble a medida es siempre el general?
No siempre. Si el trabajo se integra en una reforma de vivienda y cumple requisitos, puede aplicar el reducido. Separa el mobiliario suelto y documenta el destino del inmueble.
¿Cómo facturo el anticipo de un encargo?
Con una factura de anticipo, numerada en tu serie y con su IVA. Después, al entregar, resta el importe ya cobrado. Así el ingreso no se declara dos veces ni se pierde el rastro.
¿Puedo deducir la madera que se estropea?
La merma forma parte del coste si está ligada a la actividad y se puede explicar. Documenta el consumo real y no mezcles material de uso personal. Un inventario mensual ayuda a sostener la cifra.